Cartas a mis hijos

I

Como el pajarito

que aprovecha un descuido nuestro

para escaparse,

así es el tiempo:

no importa lo que luego hagamos,

¡jamás podremos recuperarlo!

 

II

Observa al zopilote.

Una caricatura viva,

sobretodo al caminar.

Su grito es estentóreo y disonante,

su plumaje luctuoso

y huele a nitinitrapaxquerovomilpacucuso.

Sin embargo

todo tiene su lado hermoso…

¡No canta,

pero hay música en su vuelo!

 

III

Caminaba majestuoso

y a pesar del hambre, altivo,

un tigre que muy furtivo

buscaba un manjar sabroso.

Vió una presa y se tiró

sin saber qué cosa era,

y así la preciosa fiera

en una trampa cayó.

Ese irreflexivo actuar

provocó, fuese atrapado,

así, el hombre descuidado

fracasa por no pensar.

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